EscuelaRepublicaHaiti

21 noviembre, 2014

Escuela República de Haití celebró sus 103 años con muestra multicultural


Bailes y comidas típicas fueron algunas de las actividades que realizaron hoy los estudiantes de pre básica y básica de esta institución, cuyo porcentaje de niños de otras nacionalidades alcanzan el 36%.

“La Escuela República de Haití es una muestra de lo que ocurre con la educación pública en esta comuna: la diversidad. Aquí un 36% de los estudiantes son de otras nacionalidades, o tienen padres de otras nacionalidades. Estudiar así genera una oportunidad enorme para la educación de estos menores, pues los niños de este colegio van a aprender creciendo junto a otros de diferentes nacionalidades, conociendo sus culturas, sus costumbres, aprendiendo a vivir también en la heterogeneidad, a trabajar, a convivir, a divertirse con niños que vienen de otras experiencias”, destacó la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá durante la actividad que se realizó en la Plaza Huemul, a pasos de la mencionada escuela.

Efectivamente, la actual administración ha estado realizando un trabajo minucioso con las escuelas en general, pero en particular con las que reciben a más niños migrantes, justamente en miras de una mayor y mejor integración. No en vano, aproximadamente el 61% de los migrantes vive en la Región Metropolitana y la comuna de Santiago, actualmente concentra la mayor cantidad de personas con estas características en la R.M.

Las nacionalidades de los estudiantes que tienen mayor presencia en la comuna son: Perú (1995 estudiantes), Colombia (548 estudiantes) y Ecuador (153 estudiantes). En este contexto, cabe destacar también a las escuelas que concentran a la mayor cantidad de migrantes en la comuna: Escuela Miguel de Cervantes y Saavedra (308 estudiantes); Escuela República de Colombia (275 estudiantes); Escuela República de Alemania (175 estudiantes) y Escuela República de México (163 estudiantes).

Asimismo la alcaldesa señaló, “todos estos elementos enriquecen la experiencia escolar y forma mejores ciudadanos. Ni nuestro currículum, ni los planes del ministerio contemplaban esta realidad. Y los colegios han inventado formas de trabajar, han creado estas fiestas interculturales –como la que estamos celebrando hoy-, han empezado a celebrar las tradiciones y los días conmemorativos de los países de los niños que ahí estudian. Finalmente han asumido políticas de prevención de discriminación para evitar cosas que no queremos en nuestros colegios. Que un niño que viene de otro país sienta alguna desventaja frente a sus compañeros, todo eso hay que abrazarlo, valorarlo, difundirlo y apoyarlo, porque por cierto nos falta mucho más”.