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4 diciembre, 2015

Liceo Manuel Barros Borgoño realiza graduación póstuma a estudiante muerto durante dictadura


Un especial momento se vivió en la ceremonia de graduación de la generación 2015 del Liceo Manuel Barros Borgoño, cuya comunidad educativa entregó una licencia de enseñanza media póstuma a Jorge Rodrigo Muñoz Mella, quien fuera estudiante del establecimiento, y una de las víctimas inhumadas ilegalmente del Patio 29 del Cementerio General.
El certificado de licenciatura de egreso de enseñanza media fue recibido por la familia del ex alumno en lo que fue una instancia de gran emoción en medio del egreso de los estudiantes de cuartos años medios del tradicional liceo, con la presencia además de docentes, apoderados y directivos del establecimiento.

“Este reconocimiento a quien fuera uno de nuestros estudiantes secundarios es de un gran significado y valor para la memoria de liceo Barros Borgoño, la comunidad educativa de Santiago y la sociedad en general, para así cimentar las bases de la construcción de un país mejor y formar ciudadanos conocedores de nuestra historia y respetuosos por la vida y los derechos humanos”, expresó la Directora de Educación de Santiago, María Luisa Rivera.

En tanto el vocero de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios y alumno del Liceo Manuel Barros Borgoño, Ricardo Paredes, agregó que “este gesto es de una tremenda importancia tanto para el liceo como para la familia de nuestro compañero Jorge, víctima de la dictadura. Hoy esperamos que su caso cuente con la debida verdad y justicia, tal como muchos otros que aún no son aclarados”.

Jorge Muñoz se encontraba en calidad de detenido desaparecido hasta julio de este año, fecha en que el Servicio Médico Legal logró realizar la identificación de sus restos como una de las víctimas inhumadas ilegalmente del Patio 29 del Cementerio General.

El estudiante tenía 18 años de edad al momento de su desaparición y no contaba con militancia política. El 18 de septiembre de 1973 fue detenido por una patrulla de uniformados junto a Jorge Andrés García Lazo, en el domicilio de este último ubicado en calle Bascuñán 620, Santiago.

Muñoz figuraba desde entonces como víctima del delito de inhumación ilegal en el Patio 29 del Cementerio General, junto a otras personas no identificadas que fueron muertas entre septiembre de 1973 y marzo 1974.