Fotos: Mara Daruich

27 mayo, 2015

Ceremonia de premiación de Emprendedores Escolares


Un reconocimiento a las mejores ideas y la certificación de profesores participantes del programa “Emprendedores escolares”, actividad organizada por Santiago Innova y Corfo.
El Programa de Emprendedores Escolares, es un programa dirigido a profesores y estudiantes de 3° y 4° medio, organizado por la Municipalidad de Santiago, la Corporación Santiago y el apoyo de CORFO. El programa considera tres acciones generales: talleres de transferencia metodológica para profesores, intervenciones en aula para la práctica de las técnicas y un concurso de emprendimiento orientado a los estudiantes secundarios de 3° y 4° medio.

El concurso detrás de esta premiación buscó promover una cultura de emprendimiento e innovación en los estudiantes de establecimientos educacionales municipalizados o particulares subvencionados de Santiago, incentivando la propuesta de soluciones innovadoras, cuyas ideas deben enmarcarse en las categorías de “Entorno escolar”, “Vida en el barrio” y “Soluciones sociales”

Se invitó a participar a 15 liceos de la comuna de Santiago y entre los proyectos ganadores estuvieron, en la Categoría Individual el proyecto “Un buen físico al alcance de todos”, del alumno Diego Molina, perteneciente al Liceo de Aplicación. En la categoría grupal, resultó honrado el Liceo Teresa Prats de Sarratea y el proyecto “Ayudemos a mejorar el Transantiago” de las alumnas Mical Rodríguez, Yasna González, Ingrid Murillo y Jossette Borlando; en la categoría Compromiso Curso, se reconoció al 3ero A del Liceo Bicentenario Teresa Prats de Sarratea y, finalmente, en el Premio Compromiso Profesor se honró al docente Pedro Orellana del Liceo A-24, Presidente Gabriel González Videla.

Durante la ceremonia, la alcaldesa Carolina Tohá destacó: “Es muy importante que estas herramientas de la innovación y el emprendimiento estén accesibles en los establecimientos educacionales públicos, que aprendamos a tener un método de trabajo para desafíos con soluciones que no siempre son las más convencionales, la idea para los estudiantes de aportar a la sociedad, ocupar la creatividad, juntar energías de actores distintos, más allá del enriquecimiento propio, y que servirán todas para darles opciones a los ciudadanos para mejorar su calidad de vida. Estas son maneras para plantearnos frente a problemas prácticos, y es algo vital para el proceso educativo más allá de los saberes más académicos. Se hace así un aporte único, especial, propio de su trayectoria, la biografía, del rol y la época que nos ha tocado vivir”.